Vendajes
Para lograr una correcta evolución, usted deberá utilizar un vendaje especial sobre la zona operada, durante aproximadamente una semana. Es molesto, aprieta, pero lamentablemente es necesario. También tendrá un par de drenajes, en forma de delgados tubos flexibles, para conducir el exceso de fluidos desde la herida hasta una botella plástica hermética. Estos drenajes sirven para evitar hematomas.
Nivel de dolor
Moderado. Su médico le indicará que tome analgésicos cada 6 u 8 horas, y eso le resultará de gran ayuda.
Remoción de puntos
7 a 10 días después de la operación.
Hematomas e hinchazón
La inflamación alcanza su pico durante los primeros tres días, y luego disminuye progresivamente durante las siguientes tres o cuatro semanas. Es posible que el proceso de recuperación sea más rápido de un lado que de otro, y produzca asimetrías temporarias.
Cicatrices
Las cicatrices tendrán la forma de un círculo alrededor de la areola, más una T invertida debajo de ésta (también llamada ancla). La parte transversal de la T invertida coincidirá con el pliegue inferior de la mama.
La parte circular es la que queda mejor disimulada, pues se mimetiza con el contorno de la areola. El proceso completo de cicatrización puede durar entre 6 y 9 meses, en los cuales las cicatrices pasan de color rojo a rosado, y luego a un blanco casi imperceptible.
Recuperación
Usted necesitará hacer reposo en el hotel durante 48 horas. Es probable que sienta una sensación de ardor durante los primeros días, y molestias al elevar los brazos. A partir del cuarto día podrá comenzar retomar la vida social y el trabajo, si éste no requiere que usted levante objetos pesados. El cirujano le indicará el tipo de sujetador que usted podrá usar. A los 30 días podrá volver a realizar actividades deportivas.
Durante el período de recuperación algunas personas pueden padecer depresiones. Esto es normal después de toda cirugia, por mínima que sea. Usted puede llegar a pensar, incluso, que cometió un gran error al haberse operado. No se preocupe. La mayoría de las personas que hoy están felices y muy satisfechas con sus resultados pasaron por esa depresión.
Algunos riesgos y complicaciones posibles
En manos de un cirujano calificado, es poco probable que una
reducción mamaria presente complicaciones. Sin embargo todo procedimiento quirúrgico, por mínimo que sea, presenta riesgos, y debemos pensar en ellos como una posibilidad.
Reacciones adversas a la anestesia.
Infecciones, muy raras si usted toma los antibióticos debidos.
Asimetrías. Aunque el cirujano marca detalladamente las zonas a operar, las asimetrías pueden ocurrir en el 1% de
los casos. La más común es una diferencia en la ubicación de los respectivos pezones.
- Cicatriz queloide (exceso de tejido cicatrizal) puede ocurrir en aproximadamente un 3% de los casos.
- Deiscencia (los bordes de la herida se separan en un tramo de pocos milímetros, antes de la cicatrización completa). En general se soluciona por sí sola. Es necesario mantener la herida limpia y desinfectada hasta que cicatrice del todo.
- Disminución temporal o permanente de la sensibilidad del pezón.
- Trombosis pulmonar. Ocurre muy raramente, pero un coágulo de sangre que se desplace por el torrente sanguíneo hasta los pulmones puede provocar un paro cardiorespiratorio. Para prevenirlo, usted deberá mover las piernas y levantarse de la cama lo antes posible.
- Necrosis de la areola o del pezón, debida a una mala irrigación sanguínea. El cirujano toma todas las precauciones para evitar esto y es sumamente raro que ocurra, pero puede ocurrir.